Niños, padres y videojuegos

Es muy probable que sus hijos jueguen a los videojuegos. Y como padre, usted sabe a qué tipo de juego pueden jugar. Afortunadamente, hay herramientas como las clasificaciones de juegos y los controles paternos que pueden ayudarlo a informarse sobre el contenido de los juegos que quieren usar sus hijos y a controlar que jueguen de acuerdo a sus reglas. Para esto, usted debe saber qué es lo que tiene que hacer para asegurarse de que sus chicos no puedan acceder a los contenidos de internet que usted desaprueba. Cualesquiera sean los límites que establezca o las herramientas que use, hable con ellos.

Controles paternos para sistemas de juego: ¿Cuáles son mis opciones?

En muchas familias, los videojuegos forman parte de la vida cotidiana.

Hay muchos juegos en los que los participantes pueden hablar y jugar con otras personas — o que permiten comprar más contenido directamente desde la consola o sistema de juego. Además, hay una gran cantidad de juegos que están diseñados para usuarios adultos. Por todo esto, es importante que averigüe cuáles son sus opciones de control paterno.

Dependiendo del sistema, los controles paternos pueden incluir las siguientes funciones:

Restricciones según la clasificación del juego: Esta función le permite decidir a qué juegos pueden jugar sus hijos en una consola o aparato portátil de juegos sobre la base de la clasificación de la Junta de Clasificación de Software de Entretenimiento (ESRB, por su sigla en inglés). Por ejemplo, usted podría configurar el sistema para que sus hijos puedan jugar a los juegos con Clasificación E (todos), pero bloquear los juegos con Clasificación T (adolescentes).

Desactivación del acceso a internet: Usted puede usar esta función para impedir que sus hijos accedan a determinadas características del juego que están disponibles en internet. Por ejemplo, algunos sistemas incluyen controles paternos que permiten silenciar o desactivar la función de chateo en línea, que podría incluir lenguaje obsceno o maltrato por parte de otros participantes del juego. En algunos sistemas de juego en línea, los padres también pueden aprobar los pedidos de aceptación de potenciales amigos, o crear listas de amigos permitidos con los que sus chicos pueden jugar o hablar.

Límites de tiempo de juego: En algunos sistemas de juego usted puede establecer el día y la hora en que sus chicos tienen permitido jugar y por cuanto tiempo pueden jugar.

Perfiles: En algunos sistemas usted puede crear varios perfiles con una configuración diferente para cada perfil. De esta manera, en su propio perfil protegido con contraseña usted podría jugar a cualquier juego, mientras que en el perfil de su hijo de 9 años podría configurar un límite para que sólo pueda jugar a los juegos con clasificación E (todos). Si su sistema no le permite establecer varios perfiles, posiblemente tenga que restablecer las preferencias cada vez.

Restricciones para la compra de juegos: A veces, usted puede comprar juegos o contenidos descargables con la tarjeta de crédito vinculada a su cuenta. Pero en la mayoría de los casos, usted puede establecer una contraseña para restringir este tipo de compras.

Analice las opciones de su sistema de juego

Para averiguar las opciones de control paterno de su sistema de juego, fíjese en la sección de recursos para padres de ESRB o consulte el sitio web del fabricante. Por ejemplo, Microsoft ofrece información sobre controles paternos en getgamesmart.com (en inglés). Encontrará información sobre los controles paternos de los sistemas Nintendo (en inglés), y para los sistemas de Sony (en inglés).

Clasificaciones de videojuegos

Además de usar los controles paternos para establecer límites, piense en qué clase de juegos quiere que jueguen sus hijos. Acá es donde aparecen las clasificaciones de los juegos. Los videojuegos tienen su propio sistema de clasificación creado por la ESRB. Las clasificaciones, que están impresas en la caja del juego — o que figuran en las tiendas virtuales de los juegos que se descargan directamente a una consola de juego — incluyen lo siguiente:

Clasificación por edad: En el frente de la mayoría de las cajas de los videojuegos, están los símbolos de la clasificación por edad (desde EC, que corresponde a niños pequeños, hasta AO, que corresponde a mayores de 18 años) que le dan una idea del rango de edad apropiado para cada juego.

Descriptores de contenido: En el reverso de la caja, están los descriptores de contenido que detallan los elementos del juego — violencia, sexo, tipo de lenguaje, juegos de apuestas — que fueron considerados para determinar una clasificación en particular.

Resúmenes de clasificación: Si quiere más información, lea el resumen de la clasificación del juego de la ESRB que es una descripción detallada del contenido clave del videojuego. Los resúmenes de clasificación no están impresos en la caja del juego, pero en esrb.org o a través de la aplicación móvil gratis de ESRB puede acceder a los resúmenes de la mayoría de los juegos. No hay resúmenes de clasificación para los juegos que sólo están disponibles en internet y que se descargan a través de una consola o una tienda para aparatos portátiles.

Hay otras organizaciones que ofrecen información aún más detallada sobre el contenido de los juegos. Por ejemplo, en commonsensemedia.org/game-reviews (en inglés), la organización Common Sense Media publica comentarios sobre los juegos e incluye las edades apropiadas para cada juego.

Aviso de clasificación en línea: Cuando se trata de un juego que se puede jugar en internet, aparecerá un aviso que dice, "Las interacciones en línea no han sido clasificadas por la ESRB" (o "Online Interactions Not Rated by the ESRB” en inglés). Este aviso les advierte a los jugadores que quieran participar en ese juego en internet sobre la posible exposición al chat — texto, audio o video — o a otros tipos de contenidos generados por el usuario que no forman parte de la clasificación del juego.

Aplicaciones móviles de juegos

Si tiene un teléfono inteligente u otro aparato móvil con acceso a internet, como una “tablet” o un reproductor de música, es probable que esté familiarizado con las aplicaciones o “apps”. Los sistemas operativos móviles de Android, Apple, Microsoft y BlackBerry, como también algunos vendedores que operan en internet, tienen “tiendas virtuales” donde venden aplicaciones. Pero como no todas las “apps” son gratis, posiblemente tenga que dar un número de tarjeta de crédito para establecer una cuenta. Las tiendas virtuales de aplicaciones móviles y la mayor parte de los teléfonos inteligentes tienen controles para que los padres administren las compras y el uso de aplicaciones de sus hijos.

Clasificación de las aplicaciones: Algunas tiendas que venden aplicaciones han desarrollado sus propias clasificaciones. Otras usan un sistema de clasificación (en inglés) desarrollado por CTIA-The Wireless Association y la ESRB que se basa en las clasificaciones de juegos de la ESRB y que les permite a los desarrolladores escoger las clasificaciones apropiadas para sus aplicaciones. Hay algunos controles paternos que se pueden establecer de acuerdo a las clasificaciones de contenido de modo de descartar aquellas aplicaciones que podrían ser inadecuadas para los niños.

Configuración de las funciones de los teléfonos móviles: Tal vez pueda restringir contenidos de acuerdo a la clasificación por edad, o establecer una contraseña para autorizar compras y descargas de aplicaciones. Consulte a su proveedor de telefonía móvil.

Lo que pueden permitir algunas aplicaciones:

  • Compras “in-app”: Algunos desarrolladores de aplicaciones les ofrecen a los usuarios la posibilidad de comprar contenido extra para el mismo juego. Por ejemplo, usted podría comprar moneda virtual de un juego para comprar contenido virtual extra para un mundo virtual o para un avatar. O tal vez podría pagar para pasarse a una versión “premium” del juego. Por lo general, la facturación de las compras “in-app” se hace a través de la tienda de aplicaciones. Hay varios aparatos en los que se puede bloquear la función de compras “in-app” o en los que puede establecer una contraseña para ingresarla antes de comprar.
  • Publicidad “in-app”: Los anuncios que aparecen dentro de una aplicación tal vez le permitan llamar a los números de teléfono o ir a los sitios web que aparecen en el anuncio directamente. Algunas descripciones de las aplicaciones le informan si una aplicación es gratis o no.
  • Intercambio de datos de localización: Algunos juegos y aplicaciones móviles y los últimos aparatos portátiles de juego captan y usan la localización de un jugador y podrían transmitir esa información a los demás jugadores. En muchos teléfonos y aparatos usted puede desactivar esta función.

Para más información sobre aplicaciones móviles, incluyendo el tipo de datos que pueden recolectar las aplicaciones móviles, lea Aplicaciones móviles: Qué son y cómo funcionan.

Juegos de plataforma web

También debería preguntarse qué pasa mientras sus hijos juegan en línea. Además de mantenerse informado sobre los juegos que están jugando, fíjese cuáles son los controles que le ofrece su navegador. Para consultar más información útil sobre este tema, lea Controles para padres.

Hable con sus hijos

Los controles paternos son una muy buena herramienta, pero no sustituyen la importancia de hablar con sus hijos sobre:

  • Los juegos y aplicaciones que están jugando o usando.
  • Lo que su familia aprueba. ¿Hay límites para los juegos a los que pueden jugar, o el momento y la cantidad de tiempo que pueden jugar?
  • Con quienes pueden jugar en internet.
  • Por qué es importante que no den información personal, como su domicilio, escuela o planes para el fin de semana.
  • Cómo tiene que actuar si otro jugador se comporta incorrectamente en un juego en línea. Tal vez pueda bloquear a ese jugador o notificar al responsable del juego o al servicio en línea.

Otra buena idea: instale su computadora o sistema de juego en un área común de su casa. De esta manera los chicos siempre tienen la puerta abierta para preguntar y conversar sobre los juegos en el acto. Para más información, consulte la Guía para discusión familiar de la ESRB.